EL AMO DEL BOSQUE
Ing. Eduardo Delgado R.
En cierta ocasión los vecinos de una comarca, decidieron formar un nuevo pueblo; eligieron a los mejores montaraces, encargándoles que buscaran el lugar adecuado para fundar el nuevo pueblo.
Esta comisión empezó su labor y caminando días y noches enteras por la selva, encontraron un lugar que les pareció el ideal, pues existía abundante agua fresca y cristalina, muchos animales para la caza, abundantes peces en los ríos y gran extensión de terrenos para sus cultivos, con estos datos la comisión regresó al pueblo e informó de lo visto y encontrado.
Fueron 20 familias que decidieron fundar el nuevo pueblo y reuniendo todas sus pertenencias emprendieron camino hacia el lugar escogido. Los primeros años todo era felicidad; tal como había informado la comisión, existían abundantes animales para la caza, los ríos llenos de peces y las tierras eran fértiles.
Pasaron los años, se hizo un pueblo grande; los bosques desaparecían por las continuas chacras que hacían, los suelos perdían fertilidad, los animales de caza se alejaron en busca de mejores ambientes y los ríos cada día se volvían más oscuros y perdían su caudal, consecuentemente ya no tenían la cantidad de peces como en años anteriores. Los pobladores empezaron a preocuparse por esta situación, pues la vida cada día se hacía más difícil y empezaron a preguntarse la razón de este fenómeno; ellos pensaban que el fin del mundo llegaba y decidieron consultar a Julián el hombre más viejo y abuelo de todos ellos, quien les dijo que no se preocuparan, que él iría a consultar la primera noche de luna llena con "El Amo del Bosque".
Ordenó a su esposa que le preparan sus provisiones en su morral, afiló su machete y se internó en el bosque a esperar la noche de luna llena.
Todas las noches prendía un cigarro y entre humo y humo llamaba a AMO DEL BOSQUE hasta que llegó la noche de luna llena y tras un árbol frondoso se escuchó la voz del "AMO DEL BOSQUE" que decía: "Julián, estás perdiendo el tiempo. Regresa a tu pueblo". Julián replicó al "Amo" diciéndole que se presentara y que por encargo del pueblo quería conversar con él; el "amo" respondió que no se presenta porque está preocupado y molesto por la forma cómo están destruyendo el bosque, envenenando peces y haciendo huir a los animales; al mismo tiempo le ordenó que diga al pueblo que si siguen destruyendo los bosques, él enviará una creciente, la más grande que se haya producido, inundaría los campos de cultivos y muchas casas desaparecerían ocasionando grandes pérdidas para ellos.
Julián regresó al pueblo, reunió a todas las familias e informó el mensaje del "Amo", hubo mayor preocupación en el pueblo y empezaron a echarse la culpa los unos a los otros y nadie hacía nada por dar solución al problema; al contemplar esto el "Amo del Bosque" hizo soñar a los vecinos más caracterizados del pueblo diciéndoles que no es el momento de buscar responsables sino más bien de que orienten a la población para no cortar los árboles que están junto al río y que no hagan chacras en los cerros, que no usen venenos para la pesca y que la caza de animales no sea en forma masiva. Al día siguiente uno de ellos muy temprano corrió a la casa de Julián a contarle su sueño. Julián escuchaba muy sereno el relato, en eso llegó uno y otro más, en total eran siete vecinos que habían tenido el mismo sueño y junto con Julián comentaron y analizaron el mensaje del "Amo" y se dieron cuenta del error que cometían, que el mensaje del "Amo" era la solución para sus problemas y decidieron hacer conocer a todo el pueblo, casa por casa, narraron el sueño y entre todos los pobladores decidieron dejar crecer los árboles a orillas de los ríos, no hacer chacras en los cerros, no usar veneno para la pesca y la caza de los animales la harían en forma organizada.
De esta forma, recuperaron todas las bondades de ese lugar y hoy viven felices con abundantes peces, animales de caza, agua limpia y tierras fértiles. |