LA FIESTA DE LOS PAJAROS EN EL CIELO
Hace muchísimos años, se celebró una gran fiesta en el cielo. Y todos los pájaros iban al cielo a pasar la fiesta. El gallinazo se había quedado atrás porque quería ir a la fiesta bien vestido.
El gallinazo se fue a su casa y se puso camisa blanca, pantalón negro azulado y corbata roja. Cuando iba a levantar vuelo para marcharse a la fiesta del cielo se encontró con el zorro y le dijo: Compadre zorro, vente conmigo a la fiesta del cielo. El zorro quería ir a la fiesta, pero no podía porque no sabía volar. Entonces el gallinazo le dijo: No tengas miedo.
Agárrate fuerte a mis plumas y yo te voy a llevar. Vamos a la fiesta.
El zorro se agarró con fuerza a las plumas del gallinazo y partieron vuelo. Volaban y volaban; estando a mitad del camino, el zorro dijo: ¡Tengo frío!. El gallinazo le contestó: Métete compadre debajo de mi poncho: Así llegaron al cielo. Todos los pájaros estaban allí comiendo, bebiendo y bailando. Al zorro la convidaban abundante comida y mucho masato. Tanto masato tomó el zorro que se emborrachó. Cogiendo una guitarra de topa tocaba y cantaba.
De tanto cantar se quedó dormido. Al día siguiente, los pájaros ya es estaban regresando a la tierra. El gallinazo le dijo al zorro despertándolo: Vamos compadre. Vamos nosotros también a regresar.
El zorro, como estaba borracho, le dio una patada al gallinazo y siguió durmiendo. El gallinazo dejando al zorro, se regresó volando. Cuando el zorro se despertó, como no podía volar, no sabía cómo bajarse del cielo para regresar a la tierra. Después de pensar largo tiempo, tuvo una idea. Agarró un bejuco y la amarró a un árbol del cielo y comenzó a bajarse por la soga vegetal.
Cuando estaba allí bajando, un gavilán que volaba alto, le trozó la soga, y los demás pájaros le pusieron palos y estacas debajo.
El zorro cayéndose de lo alto, chocó contra los palos y las estacas lo atravesaron. Murió el zorro. Por borracho, la fiesta había terminado en desgracia. |