LA LECHUZA
Un padre de familia salió a buscar leña al monte, y aunque su esposa estaba por alumbrar un niño, y ésta no había en casa... Fué lejos a buscar leña; en eso de un árbol una lechuza le dijo: ¿Cómo es que aún no consigues leña?. Para esto habían pasado tres días y por la casa de la mujer apareció un hombre (era la lechuza que se había transformado como un hombre con barbas), cargando leñas y se quedó en la casa; y cuando la mujer lo invitó a sentarse no quería, pues él, quería sentarse en la cama de la mujer y así lo hizo.
Bien. La mujer le convidó el masato, y como ya se hizo de noche comenzó a preparar un mosquitero para dormir, más el hombre no se movía, total ella se acostó. La lechuza tiene sus patas terminadas en garras, por lo que empezó a agarrar a los hijos de la mujer y se los sacó los ojos y los comió, igual hizo con el llullito. Mas uno de los hijos se despertó y se dio cuenta y rápidamente se subió por los palos arriba de la casa donde había una tarima, en la que había paneros con maní, y ahí se escondió. Mientras tanto la lechuza que era tan gorda se quedó sentada en medio de la casa sin poder volar.
Cuando amaneció el niño escuchó el canto del paucar que anunciaba la llegada del papá a casa. El niño salió de su escondite y fue al encuentro de su padre y cuando lo vio, le contó todo lo ocurrido a sus hermanitos. Pero como acto de magia, la lechuza se había transformado en la mujer del padre de familia y éste como ya sabía todo, le dijo a su mujer (la lechuza) que se arregle para llevarla a pasear a casa de sus amigos, pero en el fondo le llevaba a un lugar donde tenía preparado una tinaja de brea para arrojarla en la cara, la lechuza inocentemente obedeció los mandatos del padre de familia y sufrió la más grande quemadura de su vida. |