LA MARRANA Y LA MARIPOSA
Había una vez una marrana bien gorda y una mariposa que todos los días le hacía rabiar.
La linda mariposa edificó su casa utilizando las ramas y semillas más preciosas de la montaña, mientras que la marrana, tenía una casa construida de palos podridos y bañados de barro. Cuando llegó el invierno, la casa de la marrana se destruyó y entonces le pidió a la mariposa que le permitiera vivir en su casa, y la bondadosa mariposa le permitió. Pasaron algunos días, la malvada marrana le botó a la mariposa; la mariposa al no tener casa lloraba tristemente, de pronto pasó por ahí un perro y le dijo, por qué lloras mariposita, ella contestó, cómo no voy a llorar, si yo tenía una casita de lindas ramas y semillas hermosas, mientras que la marrana, tenía de palos podridos y bañados de barro, y cuando vinieron las lluvias, la casa de ella se destruyó y a mí me votó de mi casa. Yo la echaré de allí dijo el perro.
En efecto, intentó sacarlo y no pudo. Luego pasó un gallo y le dijo, por qué lloras mariposita, y ella repitió lo que le dijo al perro y el gallo fue a la casa de la marrana y le dijo que salga porque sino salía, con tres picotones le iba a matar, a tanta insistencia la marrana salió. Entonces vivieron felices el gallo y la mariposa.
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